No te avergüences, negocia

No te averguences, negocia

Mi novia recibió la semana pasada la llamada de una empresa que quería contratarla. La empresa parecía interesante, los proyectos que iba a desarrollar también, la gente parecía maja. Estaba ilusionada con la posibilidad de entrar a trabajar allí. Finalmente le hicieron una propuesta concreta, una pena, el salario estaba algo por debajo de la expectativas que ella tenía.

Creo que la conozco bastante bien, y por eso, me temía que dejase de trabajar en una empresa que le atraía por no llegar a un acuerdo económico. Lo hablamos y le dije que lo negociara, que se hiciese valer, que si realmente ella pensaba que su salario debía ser algo mejor, que lo dijese. La empresa la había elegido a ella, y por lo tanto estaba interesada. En un proceso de contratación, no hay una parte más débil que la otra (a no ser que el trabajador se encuentre desesperado por encontrar empleo, que no era el caso), y por lo tanto, lo lógico es que haya un proceso de negociación en el que las dos partes piden y ofrecen hasta que se llega a un acuerdo. Esto debería ser lo normal, y no debería resultar algo «delicado», vergonzoso o incómodo. Pero supongo que está en nuestra educación, que pedir es algo malo y que si te ofrecen algo, o lo coges o lo dejas. Yo no pienso así.

Marisa les llamó y les expuso las razones por las que pensaba que debía cobrar un sueldo más alto, finalmente… no lo consiguió, la empresa le dijo que su salario era el estándar para su puesto y que no podían ofrecer más por el momento. Ella estuvo dudando, pero finalmente aceptó el trabajo.

Sí, sé que es un poco extraño que ilustre este artículo con un ejemplo en el que la negociación no ha funcionado. Pero es que la negociación es así, a menudo, no obtenemos lo que esperamos, porque la otra parte también negocia. Aún así, lo importante es que SIEMPRE reclamemos lo que consideramos justo y adecuado, en todas las facetas de la vida. Es más divertido, conseguirás más a menudo tus objetivos y, al contrario de lo que piensas, la gente te respetará, por que no dejas que los demás te impongan las cosas sin más.

¡No te avergüences, negocia!

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Imagen de  silkegb

2 opiniones en “No te avergüences, negocia”

  1. Val, no puedo estar más de acuerdo, tanto con la importancia de negociar como con que en nuestra educación parece que pedir es malo. Todo es negociable, a no ser que el que te ofrece algo diga que no era negociable. Quizás en este caso falto hacer la primera pregunta ¿El salario es negociable?

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